Hay días en los que no quiero ser yo; mas bien quiero ser vos.pero vos no queres ser como yo porque si fueras yo, ya hace rato desearías ser vos de vuelta. ¿Entonces que hago? ¿Hago el intento de ser vos o me quedo con mi yo natal?. Si pruebo ser vos quizás me olvido totalmente de ser como soy y empiezo a aprovechar de como sos cuando sos vos. Y si me quedo con mi yo, es decir me quedo como soy, estaría nuevamente inconforme conmigo mismo.
Acaso ¿estare loco? ¿ es normal no tener ganas de ser uno mismo?¿Con quien me tengo que quejar cuando pasan estas cosas?.
Lo ideal seria tener siempre a mano un catalogo de personalidades en el cual uno puede acudir cuando se quiere ser otra persona. Hoy quiero ser cualquier cosa menos yo... y si esa personalidad viene con una cara mejor todavía.
En varias ocasiones intente tratar de no ser como soy, pero siempre había algo que me hacia recordar mucho a mi... un gesto, una voz, un movimiento corporal, algo siempre había. entonces fue ahí cuando llegue a la conclusión de que no queda otra.. no hay otra opción,no hay catalogo, no hay personalidades, no estas vos pero estoy yo... y al fin de cuenta se es lo que se es y se es como se es.... una frase para no ofenderme sin pensarlo seria : no sos yo.... soy yo.
Octulio Sincara y sus dicotomias.
domingo, 2 de septiembre de 2012
domingo, 4 de diciembre de 2011
La Suerte.
Volví a caminar.. si!.. el achanchamiento me había tomado de rehen desde hace meses y ya casi me había olvidado que se sentía salir a caminar en mi antiguo horario nocturno... El barrio no cambio nada (uno siempre piensa que después de 5 meses hay cambios monumentales como calles nuevas, casas pintadas, etc) pero no!.. esta todo intacto .. bah casi intacto.. Eliminaron por completo desde raíz al sauce llorón de la esquina. Esas cosas nunca me gustaron, el hecho de eliminar un arbol porque si!.. sin razón alguna,. Ahí no pasaba ningún caño, ningún cableado ninguna napa ninguna nada!. lo sacaron por sacar..
Me pregunto si el sauce Llorón habra llorado .. digo.. para hacerle honor a su nombre.. pobre sauce! se ve que no tuvo suerte en esta vida.
¿Pero que estas diciendo Octulio?¿ Estas insinuando que una árbol no tuvo suerte??¿ Acaso los arboles tienen Suerte?? .. partimos desde el "vamos" mejor :¿ Yo tengo suerte? Evidentemente no!.. si te miras un segundo en el espejo te darás cuenta de que no tenes rostro!.. y si eso si que no es suerte!.pero precisamente que es la suerte? Muchos dirán que es una especie de eventos afortunados y desafortunados que van de la mano a partir de la creencia ..pero para mi no es eso.. apenas se parece.
Es mas! la palabra suerte no debería existir ... la suerte no es mas ni menos que el destino que cambia de lugar un par de muebles moralistas que pueden ser buenos, malos o simplemente regulares... y si! van de la mano de la creencia pero eso es según cada uno...
Yo no creo en la suerte!...aunque si me pongo a pensar la acabo de cuestionar en aquello en lo que supo ser un arbol.
¿Por que cuando un estudiante universitario va a rendir un examen le dicen "mucha suerte che" ?.¿porque tenes que tener suerte en un examen si si supuestamente estudiaste para que te valla bien?
"la suerte esta echada" ¿que significa? ¿significara que Juanita Suerte esta en un sillón "echada" durmiendo?
¿Por que para tener "buena suerte" la mayoría de las personas se aferran a amuletos, dichos populares, rezos y otras yerbas innecesarias para tener precisamente un buen destino? y esta el otro caso.. personas que evitan tener mala suerte : esquivando pasar por debajo de escaleras o tener la precaución de no romper un espejo.
"la suerte no existe si no te moves por ella".. noo.no no querido! directamente la suerte no existe y nada..pero nada en la vida podes lograr si no te moves por lo que sea que fuese.
Me canse de debatir este tema..media hora mirando lo que supo ser un arbol y cuestionándome estas dicotomias. Pegue la vuelta y me volví a casa..en el transcurso del camino observo que en la vereda de la antepenúltima cuadra hay un billete de 100 pesos tirado.. sin lugar a dudas lo tomo pero a los 10 metros me tropiezo con un pedazo de baldoza y caigo de cabeza a un cantero (¿¿no me mate de pura suerte??) no me explico como pero perdí el billete que tenia en mis manos..
Muchos dirán que al principio tuve suerte en encontrarme plata..otros diran que tuve mala suerte al tropezarme y perderla..Yo solo me limito a decir que solo me encontré plata y que me cai y la perdí..y que un borrego de la la otra esquina se descostillo de risa por el tropezón mio.
Algunas personas tiene suerte (o creen tenerla) otras en cambio se llaman Octulio Sincara.
jueves, 23 de junio de 2011
Ver...
Alguna vez les habrá pasado. Estoy convencido, no puedo ser el único en esta conciencia colectiva llamada mundo. Es más que seguro que a más de uno de nosotros nos pasó, de ver a alguien desconocido que te recuerda a otra persona que conoces muy bien, pero no en ese contexto, en ese lugar, y eso es lo que te hace dudar si es o no esa persona que vos crees. La empezas a mirar, apartas un rato la vista y pensas “pero si es ella me saludaría… ¿no?” pero en ese instante recordas que vos no la saludas por miedo a que no sea, porque estas confundido, es más que probable que pase lo mismo con esa persona a la que le buscas la verdadera identidad.
La seguís mirando, para asegurarte, con una cara de “sos vos” y ella te responde con una mirada que no sabes que dice, porque antes de verla bien apartas la vista por vergüenza o temor a que te vean como un acosador. Volves a mirarla, ahora más detalladamente, intentas recordar algún aspecto especial en la cara de la persona quién crees que es, algún lunar, el color de los ojos, pero no te acordas de tantas boludeces. Ella te vuelve a mirar, haces que miras para otro lado, ella baja la cabeza, la seguís mirando, ella mira, vos corres la cara. Y así esa danza perpetua y pelotuda puede durar horas. De pronto el aburrimiento te come la sensatez y pensas “por ahí puede leer mi mente… ¿sos quien crees que pienso que sos?” no hay respuesta. Pero todavía no descartas la teoría de la telepatía, es probable que te lea la mente, pero que no sepa cómo responder. Ahí gritas en general (mentalmente, está claro) “el que lea la mente que levante la mano”. Pasa un rato y nadie la levanta. “¿cómo van a leer la mente?” te preguntas “es una gilada pensarlo. Aunque mejor no lo pienso más por si alguien se enoja”.Ya aburrido te levantas seguro para saber si es o no quién crees que es. Te acercas unos pasos, entre 5 o 6, miras de reojo y seguís de largo. Todavía no sabes si era o no, preferiste la duda a la vergüenza.
martes, 17 de mayo de 2011
Estaba sentado en un costado de la estación
Estaba sentado en un costado de la estación, esperando mi tren, a que llegase para poder irme de ahí. Mis pensamientos estaban turbios y dañinos, quería que llegara ya. Había estado esperándolo un buen rato, fumando del cigarrillo del hombre que tenia al lado, escuchando la música de los pibes que estaban cerca de las rejas y el llanto de un nene encaprichado con un pájaro.De pronto las campanas de los paso niveles sonaron, “ahí llegó” me dije y me paré de pronto con el gran peso en mi espalda. Se escuchó un sonido en el viejo parlante, solo pude distinguir un lejano “boggssques”, le pregunte a alguien que pasaba por ahí “este va para bosques ¿no?” su respuesta fue afirmativa, no tuvo la necesidad de subir los ojos para contestarme, si quiera pronunciar palabra, un simple movimiento de cabeza ya era suficiente para comunicarnos.
Me volví a sentar muy despacio, casi sin ganas, me saque la mochila, me la acomode en las piernas y la abracé, ya estaba listo para esperar. El tren a bosques se fue, haciendo miles de ruidos y dejando la plataforma de la estación casi vacía.
Del otro lado de las vías algo me llamo mucho la atención. Eran un par de personas que no estaban antes de la llegada del tren, eran muy particulares, pero no por su aspecto físico, ni por como hablaban ni como se vestían, era lo que transmitían. Esa paz y tranquilidad era muy grande, no solo se las podía ver con esa energía tan particular, también lograban contagiarla. De seguro era tan grande que no pudieron controlarla.
Me sentí en su mundo por unos minutos, estaba con ellos y ellos conmigo, nada importaba, estaba en paz con la vida.
Otra vez sonaron las campanas del paso nivel, pero el tren venia del otro lado. Llegó, estuvo un minuto y tres segundos parado cargando gente, mientras tanto mi desesperación fue fatal, ya no los vería nunca más.
El tren se los llevó y otra vez esa paz se vio devorada por la espera solitaria.
sábado, 14 de mayo de 2011
Octulio R no se identificará con la introducción.
Es increíble esta canción, aunque no tengo idea que dice la letra. Es una de esas canciones que nos pican en lo más hondo aunque no sepamos bien lo que están diciendo, pero sabemos que lo que dicen es importante para nosotros, que nos representa en casi todo.
Por ahí si buscas la letra no es lo que esperabas realmente. Puede ser mejor o peor de lo que tu imaginación pensó, pero ya no importa, la canción penetro como una bala y sabes bien que no se va a ir hasta que la escuches una y otra y otra vez.
Ahora bien, el tema que salto de mi cabeza fue (en un momento de locura pensante) “que loco que es el lenguaje, estructura nuestros pensamientos”.
Uno piensa como habla, conoce cosas únicamente porque las sabe nombrar, ya que se las nombraron alguna vez. En alguna instancia de su crecimiento su subjetividad se vio marcada con la del otro hablante que le dijo qué era qué.Por ejemplo, no seria lo mismo el tipo de pensamiento que podría tener una persona que, en su lengua, solo hubiera una palabra para decir “humano” que otra que en su idioma haya más de 20 maneras de nombrarlo según la situación o demás.
Pienso y escarbo en mi lógica imperfecta que me dice que si el lenguaje es nuestra estructura del pensamiento, sea cual sea nuestra lengua o la cantidad de idiomas que hablemos, ¿no estaría limitándonos en cierta forma solo por ser una estructura?
Es un tema para pensar y para eso hay que desestructurar. Pero ¿desestructurado nuestros pensamientos no entraríamos en una nueva estructura?
martes, 10 de mayo de 2011
Mejor una pesadilla.
Es espantoso despertar de una pesadilla porque después, durante todo el día, tenes esa sensación horrible de que todo esta mal y que nada vale la pena.
Imagínense haber soñado una película berreta.
¿Cómo berreta? Se preguntaran, y yo les respondería, con mucho odio hacia mi mismo, que fue como una de esas películas yanquis de bajo presupuesto Hollywoodense que solo ves esos domingos deprimentes en donde la vida ya no vale y queres suicidar neuronas para no matarte a vos mismo.

Imaginen la indignación hacia mi subconsciente. Ya es más que suficiente tener que bancarse la extenuante imposición de esas películas cada vez que prendes la tele, pero ¿verla en un sueño?, ¿a quién se le hubiera ocurrido?
Generalmente suele pasar que una persona de pronto se transforma en otra sin dejar de ser quien era, cambias el lugar en donde estás repentinamente y sin importancia, aparecen ovnis manejados por Menem o cosas así, pero esta vez fue tan diferente, era todo tan normal (tanto que para un sueño deja de serlo), tan de película, ningún personaje cambiaba de forma ni aparecían dinosaurios. No, solo fue un sueño largo sobre una comedia trucha de enredos.
Para colmo no era nada original, típica, donde una pareja se muda a un nuevo “vecindario” pero los vecinos son tan molestos que intentan librarse de ellos de cualquier manera y al final se dan cuenta de que son unas grandes personas y todos felices.
Hubiera preferido una y mil veces una pesadilla, a veces algunos males no son tan grandes como otros. Si bien te hacen sufrir un poco, son más entretenidas y creativas que un sueño así, un sueño de película.
lunes, 25 de abril de 2011
Cosas que pasan al despertar.
Esta mañana me desperté de golpe, cansado, hinchado y de mal humor. Vi el reloj, decía que eran las 11:21, aunque yo lo había puesto para que me despierte a las 9. Eso no importaba igual, no tenia nada interesante que hacer, y si lo hubiera tenido, no cambiaria en nada.Fui al baño, subí la tapa del inodoro y gota por gota, chorro por chorro pude vaciarme. Ese sonido de líquidos jugando a ser uno solo me encanta por las mañanas.
Me lavé las manos y despacio subí mis ojos para ver el espejo. Estaba yo ahí, más dormido que despierto y con una de las peores desgracias que te pueden pasar al levantarte, tenia los pelos del remolino de la cabeza parados…
Son los peores. Son de esos pelos que es imposible peinarlos y que queden bien, además se paran por la noche. Uno no sabe como, Aunque duermas boca abajo se paran. Son como los auriculares del mp3, ni guardándolos perfectamente evitas que se enreden, provocando así que pases todo el viaje del bondi desenrollándolos en lugar de escuchar la música que tanto necesitas.
Mojé mi pelo a ver si con eso bastaba, pero no, permanecían inmunes a la primera prueba. No me preocupé, aun me quedaban algunos trucos.
Agarré el gel, puse un poco en mi mano derecha y aplaste agresivamente a los pelos. Al principio parecieron ceder, pero de pronto se levantaron, firmes para seguir luchando. Pase otra capa, pero prácticamente se rieron de mis intentos por dominarlos.
“Tengo que usar la artillería pesada” pensé. Entre todos los cachivaches del baño busqué algo que alguna vez había visto por ahí, la cera para el pelo, con eso tenían que sublevarse. Fue difícil encontrarla, revolví medio mundo, pero al fin la tenía.
Estaba vieja y sucia, pero parecía servir. La abrí, metí los dedos pulgar e índice para sacar un poco de su contenido y, despacio, empecé a bajar los pelos, mechón por mechón, meticulosa y cuidadosamente. “jaaa… funcionó” festejé, pero en breve y violentamente todos se volvieron a levantar.
Ya no quedaba nada por hacer, preferí rendirme, mi agotamiento físico era enorme, ellos habían ganado.
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